martes 29 de abril de 2008

GALERIA FOTOGRAFICA DE ABANILLA - ALTERNATIVA DE ANTONIO SORIANO


ABANILLA
Se doctoró Antonio Soriano

INFORMA: Pepe Bermejo
Tiempo: agradable y soleado con viento que molestó a los toreros.
Entrada: lleno
Resultado artístico: once orejas
Ganadería: en la cartelería se anunciaba la de Buenavista, pero finalmente saltaron al ruedo cuatro toros de La Dehesilla, corridos en segundo, tercero, cuarto y quinto lugar, y dos de José Luís Pereda, en primer y sexto lugar.
Justos de presentación, pero con romana, nobles y flojos. Todos recibieron un escaso puyazo.


El Cordobés: dos orejas y dos orejas
Pepín Liria: dos orejas y dos orejas
Antonio Soriano: una oreja y dos orejas


El Cordobés: con el capote toreó francamente bien, les lanceó con suavidad y temple. En la muleta continuó con la misma tónica, toreando a media altura para evitar la caída, pero el público casi no le dejó torear en plan serio, y como Manuel tampoco se hace mucho de rogar, dio al público lo que pedía; pases de todo tipo, desplantes, el salto de la rana, cabezazos, etc. Ese toreo efectista le hizo cortar cuatro apéndices.

Pepín Liria: salio como es habitual en él. Se hincó de rodillas en una larga cambiada rematando en el centro del ruedo con media. Ante la flojedad que habían manifestado sus compañeros lo dejó crudo en el caballo. En la muleta les toreó con temple y siempre dejándosela puesta. Como colofón a sus faenas finalizó con redondos, molinetes de rodillas y desplantes propios de un novillero.
La verdad uno se pregunta por qué se marchan estos toreros de contrastado valor y sobrada vergüenza torera.

Antonio Soriano: se doctoró con el toro de nombre “Extremeño”, herrado con el número 80 y perteneciente a la ganadería de José Luís pereda. Soriano sólo pudo dar apuntes de su toreo en el capote, el toro se aquerenció a tablas y Antonio sólo le robó algunos muletazos sueltos, aunque lo intentó. El toro daba un derrote final y no terminaba el pase. Le mató de estocada entera perpendicular. Se le concedió una oreja por su labor.
El que cerró plaza se prestó más al lucimiento; con el capote estuvo extraordinario. En la muleta le fue ganando terreno, le toreó por ambos pitones a media altura. Le pudo sacar varias tandas de mérito. Finalizó con ayudados. A sus dos oponentes les entró a matar con la mano izquierda. Antonio Soriano hace un toreo serio, clásico y muy personal.
Le deseamos mucha suerte.
En banderillas debió saludar su hermano Juan Soriano, por los dos buenos pares que le puso al que cerró plaza.



















































jueves 17 de abril de 2008

Daniel Sotillo gana la IV edición de la Espiga de Plata

José Marínez "Letras"



Me gustó y así lo debo contar. Interesante, muy interesante resultó la final del IV certamen del Trofeo Espiga de Plata para novilleros sin caballos que se celebró en Calasparra el domingo 13 de abril.
Vuelvo a lo de antes “me gusto” lo que vi. Novillero en “novillero, un buen encierro de Montealto, bien presentada, sin excesos, los justos y necesarios porque de tontos los novillos tenían lo justo y sino que se lo pregunten a los tres y algo no me gustó pero eso lo dejo para el final.



El ecijano Daniel Sotillo fue el triunfador del ciclo. En su primero no llego a entenderlo totalmente dejando una gran oportunidad que no desaprovechó en el sexto al que toreo como dicen en mi pueblo “como los ángeles”. Citando con la bamba, embarcando y con muletazos largos y de ejecución perfecta, ¿Qué más le podemos pedir?. Una gran concepción del toreo puro que cuando se ejecuta no necesita de arreglos ni atajos, así se torea y punto.



El murciano Pablo Belando estuvo muy centrado toda la tarde, queriendo hacer las cosas bien desde un principio, cruzándose y citando con mucha verdad aunque en su primero faltó intensidad. En su segundo y quinto de la tarde, quizá el más cuajado de los Montealtos, se llevo una “paliza” sin consecuencias mayores que tres “jirones” al vestio y una semana dolido, pero esa paliza sirvió y mucho. Fue a raíz de ese momento cuando vi al mejor Belando de la tarde; cruzo la línea que define a los que quieren estar aquí para quedarse y marcó tres tandas con muchísima profundidad sometiendo al “colorao chorreao” y ganar una batalla que en ciertos momentos parecía que tenía perdida y que le permitió salir a hombros. Buenísima la impresión que me causo el murciano al que seguiremos atentamente.






Emilio Huertas está mucho más toreado y en su primero lo demostró aunque el novillo se le rajó muy pronto. Muy variado y seguro aunque atropellado, quizá por la responsabilidad de saber que después de ganar el certamen de Los Felices se esperaba mucho de él. Lo del sexto fue otra historia. Salio a por todas y a mitad de la faena cuando quizá estaba en el momento más intenso se llevo un fuerte golpe en el tórax y el abdomen que le tuvo un par de minutos “grogui”. Con la chaquetilla quitada se decidió a acabar con el novillo, no sin antes meterle otras dos tandas perfectamente instrumentadas y rematadas; inverosímil, pero así fue. Cogió la espada y le asesto una estocada arriba en lo alto y todos pensábamos en la plaza que se caía (el torero) pero aún tuvo los arrestos para coger el descabello y con las lagrimas en la cara acabar con su amigo-enemigo de Montealto. Con las dos orejas en la mano y la chaquetilla entre los brazos de su madre, entre lágrimas DE TODOS, se fue a la enfermería. Dos cojones.












Lo decía al principio, “me gusto y mucho”. Por cierto no se me olvida lo que no me gusto que fueron tres cosas; la asistencia a la plaza, un tercio de entrada, el viento que molestó y mucho y el resultado del Murcia pero aún así lo siento por ustedes si se la perdieron (la novillada) porque si hubiera sido un restaurante yo hubiera dejado bote al que sin duda es el mejor certamen de novilladas sin caballos de la región.
Por cierto, Ismael Cuevas volvió a Calasparra a recoger el trofeo que le acreditaba como triunfador del año 2007. Pronto le veremos en la Caverina, en Septiembre puesto que esta totalmente recuperado de su gravísima cogida el año pasado en Navas de San Juan y es que este es otro que arrea y me emociona. Lo dicho, para dejar bote.




martes 15 de abril de 2008

CALASPARRA IV CERTAMEN ESPIGA DE PLATA

EN BREVE REPORTAJE GRAFICO
P. BERMEJO
Entrada: poco público en la Caverina
Tiempo: tarde soleada y un poco ventosa, en ocasiones molestó a los novilleros.
Ganadería: Conchaysierra, justos de fuerza, nobles y con fijeza. De salida todos salieron abantos
.

José Mª Arenas: aunque protagonizó un extraordinario tercio de banderillas, no estuvo a la altura que se esperaba. No remató los muletazos y la faena fue un tanto embarullada. El novillo pedía mano baja y distancia, y no siempre se la dio.

Daniel Sotillo: ya en el inicio de faena dijo a lo que venía. Fue por bajo y ganándole terreno. Consiguió torearle con temple y ligazón dejándosela puesta por ambos pitones. Finalizó con unas manoletinas y la Presidencia le concedió un trofeo. (Finalista)

Pablo Belando: con el capote estuvo bien, sacando los brazos y además lo hizo con gusto. En la muleta Pablo inició por bajo llevándolo. El novillo fue un tanto soso, por lo que Pablo puso más de su parte. Estuvo por encima de su oponente y demostró estar sobrado de valor. Vuelta al ruedo. (Finalista)

Tomás Houvert “Tomasito”: la carta de presentación fue irse a porta-gayola, para continuar a pies juntos. En la muleta le dio dos pases cambiados de infarto. Le muleteó por ambos pitones con acierto, clavando las zapatillas en la arena y encajando los riñones. Estuvo variado con la muleta, encontrando la distancia y dando las pausas justas al novillo. Se encontró cómodo y sobrado durante toda la tarde. (Me hubiese gustado verle en la final)

Adrián de Torres: torero de corte distinto. Basó la faena en el pitón izquierdo, aunque tampoco consiguió lucimiento. Por el exceso de ganas se pasó de faena y le costó mucho cuadrar al conchaysierra. Durante toda la tarde estuvo un tanto rígido. Adrián practica un toreo muy personal, clásico y puro.

Emilio Huertas: con el capote estuvo extraordinario, acompañando las embestidas con el pecho y el mentón. La faena fue un tanto embarullada en algunos momentos, por no encontrar la distancia adecuada, y por ello sufrió varios achuchones, por aguantar y tragar. Finalizó con molinetes de rodillas muy ajustados. A esas alturas de faena el novillo no pasaba. Le mató de entera en buen sitio y la Presidencia le otorgó un trofeo.
(Finalista)

CARTELES

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